Así lo denominan los profesionales, La cuesta de Julio. Éste es el mes contable y fiscal con mayores cargas tributarias. Es el mes que eleva al 200% el trabajo de cualquier despacho profesional que preste un servicio integral a sus clientes. Miguel Ángel Solís es asesor y responsable del Área Económica Tributaria de Grupo Gefiscal. Cuando llega el mes de julio, Miguel Ángel cuida especialmente a su equipo de trabajo. Son días en los que las fuerzas nos van faltando a todos, pero es una enorme responsabilidad hacer el mejor trabajo, con el mayor cuidado y esmero, para que los contribuyentes cumplan con la Agencia Tributaria y el Registro Mercantil sin ningún tipo de problema. Ese es el objetivo del equipo de profesionales que ocupa la tercera planta de Gefiscal, en la oficina central de Cáceres.

Miguel Ángel, a lo largo de todo el año y desde el día 21 de enero comienzan las obligaciones y los requerimientos fiscales que conlleva la actividad de los trabajadores del Régimen Especial de Trabajadores Autónomos. Deberíamos estar acostumbrados a ello. Sin embargo, el mes de julio despierta cierto desasosiego en esta planta.

¿Puedes explicarnos por qué julio? ¿Qué ocurre para que los nervios afloren entre los contribuyentes?

No debemos olvidar que salimos de una campaña de la Renta, que afecta a todas las empresas catalogadas como Personas Físicas o empresarios individuales. Una campaña que a todos nos deja marcados. Pero, además, julio es un mes en el que confluye un número importante de obligaciones formales. Debemos elaborar los modelos tributarios correspondientes al 2º trimestre, para lo cual contamos con periodos muy cortos de tiempo para que los clientes nos faciliten la información necesaria. Asimismo, presentar el Impuesto sobre Sociedades correspondientes al ejercicio anterior de las Entidades con personalidad jurídica; y por último, confeccionar y presentar en el Registro Mercantil las Cuentas Anuales. Como podéis comprobar, el nivel de formalidad y plazos es bastante exigente.

A esto hay que sumarle el desembolso de tesorería importante que genera el pago de otros conceptos, como pueden ser las extras del personal. Todo ello, a nivel financiero, genera una gran tensión de tesorería, que en muchas ocasiones provocan un sufrimiento en la liquidez de las empresas en este periodo.

Explícanos qué puntos clave hay que tener en cuenta para el cierre contable anual.

Antes de nada, conviene decir que, aunque realmente se va realizando a lo largo de todo el ejercicio, el periodo crítico para planificar y posteriormente ejecutar el cierre contable anual se concentra en los meses de octubre, noviembre y diciembre. Son varios los modelos fiscales que se presentan en la Declaración de la Renta para los contribuyentes autónomos (abril- junio), así como los que están sujetos al Impuesto de Sociedades (julio). Los pasos previos a la confección de dichos modelos fiscales pasan por validar, depurar y comprobar el proceso contable, con el fin de que proporcione una imagen fiel de la empresa. Tras esta fase de comprobación, hay que informar y asesorar al cliente sobre las posibles desviaciones y sobre aquellos beneficios fiscales a los que tiene derecho. El proceso finaliza con la determinación de la factura tributaria.

Otro de los hitos fiscales más importantes de las empresas son los Impuestos de Sociedades. ¿Cuál es vuestro principal papel en esta ocasión? Confección, asesoramiento…

Como ya he comentado, este impuesto se trabaja realmente durante todo el año, ya que los movimientos económicos se miden día a día. Este proceso nos permite orientar y asesorar al cliente para que pueda beneficiarse de todas las exenciones, deducciones, bonificaciones y demás incentivos fiscales que se puedan aplicar, según la normativa vigente en cada momento.

Nuestro objetivo es, siempre y ante todo, facilitarle la información necesaria para la toma de decisiones diarias. En definitiva, acompañarlos en la evolución y el análisis de su negocio.

¿Cuál es la duda más común que os plantean los contribuyentes en general?

Existen dos tipos de contribuyentes claramente definidos. Por un lado, el contribuyente que sólo tiene inquietud por el resultado final, es decir, el pago de impuesto que debe afrontar. Y por otro, aquellos que, además del importe del impuesto a abonar, tienen la necesidad de conocer la evolución de su negocio desde un punto de vista económico y financiero. Con estos últimos, analizamos la evolución de sus márgenes en las distintas magnitudes de los estados contables, las ratios de rentabilidad, el retorno de las inversiones, la determinación o no de la viabilidad de proyectos que tiene pensado desarrollar, etc.

En definitiva, los acompañamos y asesoramos en la mejora de la competitividad y la rentabilidad de su actividad.

Hay que señalar que en estos últimos años venimos detectando la necesidad del empresario de afrontar otras cuestiones de mucho calado, como es la mejora de los procedimientos internos de la empresa y la implantación de la tecnología en los procesos de producción con el fin de obtener una rentabilidad más óptima.

En este sentido, se podría decir que la tecnología, si no se ha adueñado de nuestras vidas, sí es una parte muy importante de nuestro día a día, personal y profesionalmente hablando. ¿Es así en vuestro departamento? ¿Crees que un buen asesor necesita herramientas tecnológicas que faciliten su trabajo?

El avance de la tecnología se encuentra en todas las parcelas de nuestra vida y también en la profesional. De hecho, la propia administración lleva tiempo implantando sistemas que nos permiten una agilidad en el tratamiento de la información, así como una reducción de los tiempos en muchos de los trámites. Por supuesto, nuestra empresa detectó el giro que estaba dando nuestro sector en este aspecto y con mucho esfuerzo se preocupó por hacer llegar a todos los departamentos nuevas herramientas que nos ayudan a agilizar los procesos de trabajo. De este modo, podemos estar más cerca del cliente y de sus necesidades, así como mejorar los conocimientos técnicos y tecnológicos de nuestros profesionales.

En definitiva, mejor servicio y mayor calidad.

Por último, Miguel Ángel, si alguien tuviese dudas a la hora de elegir una asesoría en Cáceres ¿por qué le recomendarías que viniera a Gefiscal?

Pues por muchos motivos, pero básicamente se pueden resumir tres: por nuestra profesionalidad, por la calidad de nuestro de servicio y por la experiencia. Nada más ni nada menos.

 

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