REPASEMOS UN POCO LA HISTORIA

Probablemente el sistema público seguridad social de España, es uno de los más antiguos y más avanzados de los que actualmente existen.

La historia nos marca el año 1883, como el inicio de este sistema, con la creación del Instituto de Reformas Sociales, y a lo largo del tiempo hemos ido teniendo mejoras sobre ese punto de inicio. Pongo, desde mi punto de vista, fechas tan señaladas como 1900 con la promulgación de la Ley del Trabajo; 1908 con la puesta en marcha del Instituto Nacional de Previsión; en 1966 se establece la Ley General de la Seguridad Social; la Ley General de la Sanidad en 1985; el acuerdo del Pacto de Toledo en 1995, hasta que en 2013 se establece el Factor Sostenibilidad e Índice Revalorización.

Y todos estos cambios, avances, retrocesos y adaptaciones al entorno socioeconómico de cada momento han ido siempre dirigidos, dicho de una forma muy básica, hacia la garantía de la protección económica de la familia, la protección de la salud, el tratamiento y rehabilitación de enfermos, así como a la suficiencia económica de los ciudadanos de la tercera edad, mediante pensiones adecuadas y periódicamente actualizadas.

El sistema está establecido de un modo tan protector que se ha promulgado la Ley de prestaciones no contributivas. De este modo, ha quedado configurado el sistema de protección de la Seguridad Social para aquellos que, por la circunstancia que sea, no hayan podido contribuir a la sostenibilidad del sistema.

TRADUCIMOS A CIFRAS LA PROTECCION

Pensiones 2019

Analizando las pensiones que están por llegar y la capacidad de la Seguridad Social de financiarlas, tenemos que:

Destaco que estamos en el punto de que el gasto en pensiones comienza a superar el de las cotizaciones.

Y señalo que la Seguridad Social comienza mostrar datos negativos en su capacidad de financiar las pensiones.

Y ante este panorama, más indicadores que hace que el futuro próximo no sea mucho más alentador:

          

CONSECUENCIAS INMEDIATAS

Esa falta de financiación para el pago de una próxima y numerosa incorporación de pensionistas de altas cotizaciones, provoca que las diferentes administraciones estén llevando reformas sobre el sistema de protección con el objetivo de alejar esa inmediatez de nuevos pensionistas, y así ganar tiempo en la búsqueda de nuevas formas de garantizar el pago de las pensiones.

Tras las últimas modificaciones, el sistema ha quedado de la siguiente forma:

     

En mi opinión, el futuro para los que nuestra jubilación no sea inminente, no parece muy halagüeña.

Una pena no poder tener la garantía del disfrute de ese derecho, máxime cuando el esfuerzo contributivo equivale aproximadamente al 28,3% de la renta bruta de cada trabajador.

CONCLUSIONES

Visto lo anteriormente descrito, todo me hacer pensar que, en este momento, asumiendo el riesgo de que el panorama económico cambie drásticamente y nada de lo anteriormente expuesto valga, la mejor opción para garantizarnos un futuro fuera del mercado laboral con una suficiente garantía de bienestar económico, es que a todo aquello que nos pueda aportar la administración, fruto de nuestras contribuciones, ayudemos a nuestros ingresos con un aporte proveniente de productos de ahorro privados.

Y ahí no queda todo, otro hándicap más es que la banca en Europa no nos puede ayudar a rentabilizar los ahorros que en ellos depositamos.

El Banco Central Europeo esta realizando acciones de estímulo a la economía de la U.E. bajando los tipos de interés, que para las financiaciones de préstamo de euros está muy bien, pero penaliza a los ahorradores.

Por tanto, y si no queremos correr riesgos a la hora de obtener rendimiento de nuestros ahorros, propongo realizar inversiones en productos de aseguradores de nuestras rentas.

Teniendo en cuenta dos aspectos importantes, en estos momentos las compañías aseguradoras están en disposición de ofrecer algo más de interés que la banca por nuestros ahorros, y conocer bien cada producto asegurador en función al tipo de interés que dan y riesgo que estemos dispuesto a asumir.

  • PIAS: Plan de ahorro sistemático
    • Ventajas fiscales en cobro de renta vitalicia
    • Rentabilidad garantizada, aunque baja
  • SIALP: Seguro individual de ahorro a largo plazo
    • Ventajas fiscales, exento de declarar los rendimientos generados
    • Rentabilidad garantizada a largo plazo
  • PPA: Plan de previsión asegurado
    • Seguro de ahorro que complementa jubilación
    • Rentabilidad garantizada, aunque baja
    • Ventaja fiscal, deducible del IRPF 30% del rendimiento del trabajo económico
  • Plan de pensiones
    • Seguro de ahorro que complementa jubilación
    • Rentabilidad variable según mercado
    • Ventaja fiscal, deducible del IRPF 30% del rendimiento del trabajo económico
  • UNILINK
    • Seguro de vida vinculado a fondo de inversión
    • Rentabilidad alta según el perfil inversor del cliente, el riesgo varía según el mismo indicador

 

 

Fdo.: Francisco Javier Álvarez Mateo

Dir. Comercial Grupo Gefiscal

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